Pensaba que bastaba un mero uso utilitario de las ventajas que nos proporciona la red para considerarme integrado en ese vértigo que en unos pocos años ha acelerado nuestras vidas; pensaba que, manteniendo una correspondencia electrónica y realizando unas cuantas compras a través de Amazon, picoteando en tal o cual blog o realizando búsquedas en Google cumplía con los requisitos del hombre tecnológico. De súbito, he comprendido que Internet es mucho más que una herramienta de trabajo que agiliza o abrevia nuestras rutinas, que expande nuestra curiosidad, que nos conecta a un caudal de informaciones insomne y caótico.
Juan Manuel de Prada en Ligues del Paleolítico, en El Semanal XL (12/02/06)