El cine porno está lleno de mentiras, por ejemplo, todas las bibliotecarias son rubias, llevan moño y gafas, pero a las primeras de cambio se desmelenan, se abren el traje chaqueta y te enseña las joyas de la literatura, bien erguidas claro. En cambio la bibliotecaria de mi barrio es una vieja arrugada que sólo hace que reñirme porque tengo el carné de la biblio caducado.
Humor azul en Las grandes mentiras del cine.